@ladycrocs, @Lapelo, @judgethezipper… Juez y tuitero, las togas campan por la red

Magistrados, magistradas y fiscales de ambos sexos. Su presencia, muchas veces desde el anonimato, busca normalizar la figura, opinar o reivindicar cuestiones que les interesan

Ocho de la mañana de un día cualquiera. Café, tostadas y repaso de Twitter. Un vistazo rápido y ahí están los jueces y juezas, también fiscales de ambos sexos, de mi ‘timeline’. Uno da los buenos días con una foto preciosa de un amanecer sobre el mar, otra comenta la última polémica, alguno se descuelga con un hilo explicativo sobre algún asunto mediático. Resultan ya familiares y cercanos, aunque muchas veces no se conoce su identidad. Y cada vez van adquiriendo más protagonismo en la red social de los 140 caracteres que toma el pulso del día a día.

Algunos mantienen ‘nicks’ misteriosos, indefinidos e incluso asexuados que levantan la curiosidad. @Kinotofukasuka, @judgethezipper, @ladycrocs, @Lapelo… Otros se inclinan por mostrar su nombre real, como el fiscal @nandogerman, o no esconder su identidad, como Perdona, soy Artista (@gis_sus). Las fotos de perfil también desbordan imaginación, con recuerdos a su condición de miembros de la carrera judicial combinados con elementos muchas veces inesperados: una estatua muy seria con gafas de sol, unas puñetas, un mazo, una fallera…

Trato de demostrar que los jueces en España no son señores con pelo en las orejas, cara seria y gesto adusto y por encima de los 60

Son jueces y fiscales. Pero han decidido lanzarse a Twitter. “Como usuario, no le veía la gracia. Sin embargo, como juez, creo que tiene una utilidad enorme y mi objetivo es contribuir a crear estado de opinión, explicar las cosas y por qué la Justicia debe funcionar mejor”, explica Kinoto, que se decidió a entrar en este mundillo alentado en parte por su deseo de normalizar a los representantes de la Justicia.

“Trato de demostrar que los jueces en España no son esos señores varones con pelo en las orejas, cara seria y gesto adusto y por encima de los 60. Los jueces españoles somos un colectivo de hombres y mujeres de todas las edades, cualificados y muy preparados, que trabajamos por encima de lo que nos pagan (no tan bien como la gente piensa) y que nuestra independencia está grabada en nuestro ADN”, explica.

 Ese deseo sobrevuela a la mayoría de los que se decidieron a estar presentes en la red del pajarito azul. “Considero muy importante darnos a conocer, hacernos accesibles a los ciudadanos, que nos normalicen. Creo que nuestro trabajo es importantísimo, todavía más en los momentos actuales, a pesar de lo cual seguimos envueltos en cierto aura de misterio. Los ciudadanos en general saben muy poco sobre nuestra Justicia y nuestros jueces, pero si te tomas la molestia de explicarles algo al respecto, lo suelen recibir con mucha curiosidad”, dice Judge The Zipper.

Las historias de los nombres elegidos por ambos tienen su miga. Kinoto se inspiró en un príncipe “buen mozo, gordito, simpático, estudioso, valiente y con bigotito”, como dice el cuento de Maria Helena Walsh, ‘La Princesa Sukimuki’, que se sabe de memoria y que es el favorito de su hija. Judge quiso buscar un guiño con Jack the Ripper, “pensando presuntuosamente en que iba a sacar a la luz las entrañas de la Justicia, contar desde dentro el sistema, abriéndolo en canal con certeras cuchilladas y tal“, recuerda.

Perfil de Judge the Zipper.
Perfil de Judge the Zipper.

Buscó imágenes de perfil que recordaran al Londres de 1888. “Ocurre que luego pensé que igual no era muy amable presentarme a la sociedad tuitera con la alusión directa a un asesino en serie. Menudo bajonazo de coherencia ir de valiente y luego dar dos pasos atrás para no asustar al personal, ¿verdad? Pero bueno, decidí sustituir la letra R de ‘ripper’ (destripador) por la Z, y quedó ‘zipper’ (cremallera). La alusión seguía estando ahí: una cremallera para abrir y dejar el sistema en paños menores”, explica.

Sus explicaciones contrastan con la del fiscal malagueño Fernando Germán Benítez, que se decidió por una opción minimalista de presentarse en Twitter. “Mi ‘nick’ es sencillo, resulta de fundir mis dos nombres de pila. Nada complicado”, indica. Lady, por su parte, quiso recordar a los cocodrilos fuertes pero delicados con sus crías, y Perdona, soy Artista se inspiró en una frase que usa mucho “para excusarse de sus despistes”.

¿Y Lapelo? “Es un nombre absurdo que elegí hace tiempo, y muchos de mis compañeros ya me conocían por él, así que decidí continuarlo en Twitter”. Su foto de un busto trata de aunar sus aficiones, que van de la historia de Roma y la música clásica a ‘Harry Potter’, ‘Star Wars’, ‘El Señor de los Anillos’ y las motos. “Así que nada mejor para reflejar esta extraña combinación que una foto de un busto de Julio César con unas gafas de sol desenfadadas”, dice.

Anónimos

Salvo contadas excepciones como la de Nando Germán, que no siente necesario del anonimato aunque dice medir mucho sus intervenciones para que no puedan ser utilizadas en algún sentido no deseado, la mayoría prefiere protegerse. “Si voy con mi nombre verdadero, temo encontrarme justiciables descontentos con mis decisiones (siempre los hay) que aprovechen la sensación de impunidad que hay en la plataforma para arremeter contra mí, pedirme explicaciones o simplemente vilipendiarme públicamente. No me apetece”, dice Judge.

Seguridad y protección. Así lo explica también Lady, que asegura que nunca se sabe quién puede estar leyendo lo que se publica. “Algún abogado cabreado, un justiciable indignado, algún padre del cole de mis hijos, un vecino o un vocal del Consejo. Prefiero seguir siendo una sucesión de letras, porque no sé qué uso puede darse a lo que publico”, argumenta. De ella es uno de esos hilos tuiteros que humanizan a los jueces y en el que expuso cómo es el día a día con un autista. “Me gustó escribirlo para que la gente supiera (someramente) cómo se vive y que no es un drama, y me gustó muchísimo que fuera bien recibido”, dice.

Pantallazo del hilo de Lady.
Pantallazo del hilo de Lady.

Los jueces y fiscales eligen también Twitter para reivindicar temas que les interesan. Perdona, soy Artista lo explica en pocas palabras: “La igualdad, la lucha contra la violencia de género, las reivindicaciones por una Justicia digna y con medios y los derechos humanos en general”. También les supone, en ocasiones, un alivio y les permite intercambiar anécdotas. Desde la experiencia de las duras y largas oposiciones hasta la foto en el súper, en el pasillo de los congelados, que pide algún demandante o incluso demandado muy en modo fan.

Han llegado para quedarse y cada vez son más. “¿Vas a quedarte mucho?”, pregunto. Y uno de ellos contesta: “Estoy a gusto en el reino del pajarito azul y no tengo intención de marcharme, al menos de momento”.

Fuente: elconfidencial.com

AJFV: @ladycrocs, @Lapelo1 y @Kinotofukasuka, tres vitorinas tuiteras.