Lesmes lanza un guiño al Gobierno para prolongar su mandato al frente del CGPJ

Foto: Carlos Lesmes en una foto de hace un año, en su despacho del Supremo. Expansión.

El presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo ha lanzado hoy un claro guiño al Gobierno -y en especial a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría– anunciando su propuesta de modificar la composición de la Comisión Permanente -el órgano máximo decisorio entre pleno y pleno mensual-, sacando a dos vocales progresistas y un conservador y dando entrada, en su lugar, a dos conservadores y un progresista.

Dichos puestos son muy preciados porque la dedicación es exclusiva y completa; la nueva composición final sería de 4 conservadores y 3 progresistas.

Los vocales progresistas que saldrían, tras la aprobación del Pleno del próximo 25 de enero, son la magistrada Mar Cabrejas y el abogado Álvaro Cuesta, ambos muy criticados por sus compañeros por haber votado, la mayor parte de las veces, con las propuestas de Lesmes.

El tercer vocal, una mujer conservadora, Nuría Díaz Abad, abogada del Estado, abandonaría la Permanente. Díaz Abad lleva en ese puesto desde enero de 2015, cuando entró sustituyendo a la dimitida Mercé Pigem.

Los dos vocales conservadores propuestos para ocupar sus puestos son el magistrado Juan Manuel Fernández, quien ya estuvo en la Permanente entre enero de 2013 y enero de 2016, y el abogado de Cuatrecasas -y magistrado en excedencia- Mario Macías.

La vocal progresista, en este caso, es Concepción Sáez, letrada de la Administración de Justicia, que sustituiría a Díaz Abad en el puesto de jurista de reconocido prestigio.

Sáez fue elegida vocal a propuesta de Izquierda Unida.

UN “MAQUILLAJE” DE LA PERMANENTE

De acuerdo con las fuentes consultadas por Confilegal, con esta decisión Lesmes “maquilla” la Permanente en la recta final de su mandato, tratándose de congraciarse con el PP y con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, con el objetivo de prolongarlo dos años.

¿Por qué? Las propuestas que la Subcomisión de Justicia del Congreso de los Diputados hará públicas el próximo mes de febrero y que contendrán la Hoja de Ruta para un Pacto Nacional para la Justicia.

Para llevarlas a cabo -en caso de que haya acuerdo-, convirtiéndolas en leyes, necesitarían un tiempo del que no disponen si, entre ellas hubiera que modificar la forma de elección de los 12 vocales jueces.

El mandato del actual CGPJ se acaba el próximo mes de diciembre.

El mecanismo para su renovación tendría que activarse, como muy tarde, entre julio y agosto de este año, por lo que los 20 vocales -8 juristas de reconocido prestigio y 12 vocales jueces- tendrían que ser elegidos directamente por el Parlamento; un método muy criticado.

Prolongando uno o dos años el mandato del CGPJ de Lesmes, el Parlamento tendría el tiempo necesario para elaborar y aprobar las nuevas reformas y los nuevos vocales serían elegidos de acuerdo con el nuevo sistema que se pacte.

“REFORZAMIENTO” CONSERVADOR

Con este “reforzamiento” conservador de la Permanente, Lesmes estaría tratando de asegurar la sintonía del órgano de gobierno de los jueces en estos tiempos inciertos en los que no se sabe si la cosa catalana va a provocar un adelanto electoral o si se va a prolongar la actual legislatura.

La renovación del CGPJ con la composición política actual del parlamento reduciría la presencia conservadora de 11 vocales a 8 o 9, perdiendo la mayoría en favor de los partidos de la oposición.

Una prolongación de este mandato, por otra parte, aseguraría ese control, que la vicepresidenta estaría viendo con buenos ojos, a pesar de la total ausencia de sintonía del presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo con el Gobierno, en especial después de que el presidente, Mariano Rajoy, se viera obligado a ir a declarar en persona ante el tribunal de la Audiencia Nacional que enjuiciaba la primera etapa del caso Gürtel.

También Lesmes ganaría tiempo, pues no tendría que regresar a su sala de procedencia, como magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, y podría optar a uno de los dos puestos de magistrados del Tribunal Constitucional que quedarán libres ese periodo de tiempo.

Con la nueva modificación, la Permanente quedará formada por Lesmes, como presidente,  Mario Macías (conservador), Concepción Sáez (progresista) y Pilar Sepúlveda (progresista), por el turno de juristas de reconocido prestigio, y Juan Manuel Fernández (conservador), Fernando Grande-Marlaska (conservador), Juan Martínez Moya  (conservador) y Rafael Mozo (progresista).

Es decir, 4 conservadores y 3 progresistas, más el presidente (conservador).

CON FERNANDO ROMÁN MUY PRESENTE

La modificación de la Permanente también ayuda a consolidar los votos con los que cuenta para que el magistrado de la Audiencia Nacional, Fernando Román, sea elegido para ocupar el puesto de juez especialista en la Sala de lo Contencioso-Administrativo, en sustitución del jubilado Pedro Yagüe; una decisión que tiene que tomar el Pleno de la próxima semana.

¿DÓNDE VAN LOS SALIENTES?

Álvaro Cuesta y Mar Cabrejas pasan a completar la Comisión de Asuntos Económicos; Y Nuria Díaz Abad la de Igualdad.

Fuente: confilegal.com

Para la AJFV: Leer este tipo de noticias y de la manera (totalmente verídica) en la que esta está contada, debería avergonzar a los Poderes Ejecutivo y Legislativo. Con un informe tan contundente del GRECO del pasado verano y otro reciente en el que, no sólo se nos sitúa a la cola de la independencia judicial de entre los 21 estados miembros examinados, sino que se cuestiona que España esté haciendo esfuerzos reales en acometer las reformas propuestas, la única posibilidad existente es plantear la reforma de la LOPJ para que los jueces elijamos directamente a 12 de los 20 vocales que nos gobiernen y representen en el CGPJ. Antes, se ponía de excusa la falta de gobierno, tras las elecciones de 2015. Ahora, que el PSOE votaría en contra. Plantéenlo, señores del gobierno. Hagan caso a Europa y que cada uno se retrate. La falta de iniciativa legislativa sólo puede interpretarse como un mantenimiento del intercambio de cromos entre los dos partidos tradicionalmente mayoritarios.