QUIÉNES SOMOS

La ASOCIACIÓN DE JUECES Y MAGISTRADOS FRANCISCO DE VITORIA (AJFV) está integrada en la actualidad por 828 Jueces y Magistrados en activo de todas las categorías, desde Jueces de entrada hasta Magistrados del Tribunal Supremo, unidos por un referente ideológico único: la defensa y promoción de los valores y principios constitucionales.

Nuestra organización interna se asienta en principios democráticos y pluralistas, con plena libertad de voto y democracia interna, evidenciando que la pluralidad no se vive de forma dramática, sino natural y consustancial, al tiempo que renunciamos a servirnos de la asociación para convertirla en plataforma de intereses personales.

Se destacan también en cuanto a nuestros fines los siguientes:

  • entender la Justicia como un servicio a la sociedad,
  • tener plena disposición para una mejora de la Administración de Justicia,
  • profundizar en la garantía de la independencia judicial, no como un privilegio de los jueces, sino como una garantía del ciudadano,
  • buscar la inserción de los jueces en la realidad social y
  • defender los intereses, legítimos y razonables, de los asociados.

Mantenemos, asimismo, una independencia respecto de los poderes públicos, los partidos políticos y los sindicatos, sin perjuicio de la necesaria colaboración y lealtad, porque la configuración del Estado social y democrático de Derecho, junto a los complejos problemas que la sociedad tiene hoy planteados, reclaman una actuación cada vez más concertada.

Nuestro modelo de juez es, por tanto, el del Juez constitucional, independiente, inamovible, responsable y sujeto únicamente al imperio de la ley, que debe disponer de unas condiciones de trabajo dignas y ser merecedor del respeto de sus conciudadanos.

MEMORIA HISTÓRICA

LOS ORÍGENES: El movimiento asociativo judicial nace en España en el año 1979, a partir de la entrada en vigor de la Constitución, cuyo artículo 127 permite las asociaciones profesionales de Jueces y Magistrados, sin perjuicio de mantener la prohibición de pertenecer a partidos políticos o sindicatos.

Existió en tiempos preconstitucionales la asociación Justicia Democrática, pero no puede considerarse como asociación judicial puesto que, aunque había jueces integrados en ella, no era solo una asociación de jueces, al formar parte de la misma otras personas pertenecientes a otros cuerpos vinculados a la Administración de Justicia.

LA ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE LA MAGISTRATURA (APM): Ante el nuevo marco legal establecido por la Constitución, un grupo de Jueces decide crear una asociación judicial, la APM, que nace con vocación de única, integrándose en la misma Jueces de todas las tendencias y sensibilidades.

Esta idea, inicial y embrionaria, hubiera sido la mejor opción, pero el núcleo más conservador de la APM no respetó el pluralismo ideológico e impuso, con la más elemental falta de flexibilidad, un criterio mayoritario a la hora de nombramientos y cargos directivos, laminando a los sectores y corrientes de opinión minoritarios, lo que provocó la escisión de la APM y la salida de la misma, en primer lugar, del sector proveniente de la disuelta Justicia Democrática, que se constituyó como asociación judicial con la denominación Jueces para la Democracia.

FRANCISCO DE VITORIA (AJFV): El 10 de Enero de 1984, un grupo de Jueces integrados en la APM decide libremente constituir una corriente de opinión dentro de la asociación judicial APM, con el nombre de FRANCISCO DE VITORIA, propugnando en su inicial documento los principios y valores que luego recogerían los estatutos de nuestra Asociación.

Sin embargo, tras el IV Congreso de la APM, que impidió el desarrollo real de las corrientes de opinión, el Grupo judicial Francisco de Vitoria acuerda el 14 de Marzo de 1984 separarse de la APM e iniciar la creación de una nueva asociación.

EL MANIFIESTO DEL CONSIDERANDO: El 27 de Septiembre de 1984 el grupo judicial FRANCISCO DE VITORIA emite un documento, llamado el manifiesto del considerando por sus palabras iniciales, en el que se constituye como asociación judicial independiente y convoca a todos los Jueces que compartan sus principios y valores a integrarse, iniciándose así la andadura de nuestra Asociación, con un reducido numero de afiliados, con grandes dificultades organizativas, pero con una gran ilusión y ganas de trabajar en la defensa de nuestros fines y objetivos.

LA FASE DE CRECIMIENTO: El reducido núcleo fundacional de la Asociación FRANCISCO DE VITORIA presenta un crecimiento inicial rápido, llegándose en dos o tres años a más de 200 asociados, lo que motiva algunos problemas organizativos y de identidad, que son prestamente resueltos, produciéndose desde entonces un crecimiento sostenido, que nos ha llevado a alcanzar ya los 828 asociados, siendo hoy en día una asociación fuertemente implantada, unida y respetada en todos los ámbitos, por su seriedad, capacidad de trabajo e independencia ideológica.

EL FUTURO: Desde FRANCISCO DE VITORIA vemos nuestro futuro con optimismo realista, somos una asociación consolidada, cuyos principios los comparten una gran cantidad de compañeros no asociados, como lo demuestra el resultado de las únicas elecciones judiciales democráticas.

Ya somos la segunda asociación judicial española por número de asociados, con una realidad de crecimiento continuo superior al resto, por lo que contemplamos el futuro con razonable optimismo y con la esperanza de llegar un día a ser un referente dentro del asociacionismo judicial, con capacidad de seguir atrayendo a nuevos jueces y ser atractiva para la propia sociedad.


Historia

Francisco de Vitoria
Francisco de VitoriaMaestro, jurisconsulto, teólogo, escritor y economista
La AJFV toma su nombre de Francisco de Vitoria. Nació en Burgos o Vitoria a finales del siglo XV, se forma en teología, filosofía y humanidades en el convento dominico de San Pablo de Burgos y transcurridos tres años (en 1508) se traslada al Colegio de Saint-Jacques de París, adscrito a la Sorbona, donde entra en contacto con el espíritu humanista que llegado de Italia, impregnará su obra la cual solo verá la luz, tras su muerte en 1546, gracias a los apuntes dictados (“relectiones”) que como joyas conservaran sus alumnos.

Su actividad docente se inicia en 1513 en París, en el Colegio de Saint-Jacques en las llamadas “magnis scholis” enseñando Artes y Teología, recibiendo los grados académicos de Licenciado y Doctor hacia 1521, fecha en que regresa a la entonces capital del Imperio (Valladolid) donde imparte docencia en el colegio de San Gregorio, verdadera Facultad de Teología hasta 1526 en que se trasladara a Salamanca, donde tras obtener la Cátedra Universitaria de Prima de Teología permanece hasta su muerte.

Allí desarrollará ampliamente su actividad docente y renovará métodos y temáticas originando una verdadera escuela de pensamiento teológico-jurídico, destacando de sus múltiples lecciones y releciones, “de Indiis”, “de Jure Belli” y “De potestate civili”. En la primera rescata la doctrina romana del Derecho Natural , en la última partiendo del Derecho de Gentes, constituye germen del moderno o Derecho Público internacional.