ELENA CABERO
Foto: ELENA CABERO

Antes de comenzar debo pedir perdón a nuestros lectores porque en el caso de nuestra protagonista del mes de Septiembre voy a entrevistar no sólo a una de mis compañeras de asociación y promoción más queridas sino a quien es hoy una de mis mejores amigas. Todos los entrevistados hasta ahora son compañeros entrañables, respetados en la AFJV, y muchos son amigos, puesto que juntos hemos compartido muy buenos momentos, personales y profesionales. Pero en el caso de ELENA CABERO debo disculparme e informar a quien lea estas líneas que, aunque seguro que no conseguiré plasmar todo el cariño que siento por ella, mi intención al entrevistarla es que conozcáis más a una persona magnífica, a la que admiro y quiero. Fruto de esa confianza ha sido que haya podido conseguir “el atraco” de engañarla para que conteste a las preguntas durante el verano y cuando se encuentra inmersa en la celebración de un macrojuicio en Vitoria, del que es ponente. En fin, los amigos son así.

Elena Cabero Montero nació en Vitoria hace 48 años e ingresó en la Carrera Judicial en Febrero de 1997. Su padre era médico Militar lo que hizo que sus tres hermanos mayores nacieran cada uno en un sitio distinto de la geografía española: Palencia, Venta de Baños (de donde son sus raíces) y Barbastro. Pero, Elena nació en Vitoria donde su familia se instaló de forma definitiva. Pese a ser la pequeña de sus hermanos siempre fue una hija fuerte y cercana a sus padres, para los que ha sido un apoyo incondicional. Guarda un recuerdo estupendo de su infancia, repleta de juegos por la tarde en casas de amigas, meriendas, y lecturas voraces, que la convirtieron en una niña feliz, lectora empedernida y curiosa y en la mujer buena, responsable y recta que es hoy.

Ella dice que es la “oveja negra” de su familia, porque su padre y sus dos hermanos estudiaron medicina (todos son estomatólogos), y su hermana farmacia, siendo la única que se fue por la rama de letras en COU tras cursar todo el BUP (de aquel entonces) por ciencias puras. Además, se casó con un miembro del “bando contrario”, con un abogado, con el que tiene dos hijos: Álvaro, de de 15 años y Clara, de 13, que conoce y valora como nadie el trabajo que realiza.

Tras licenciarse en el año 1992 en Derecho por la Universidad de Deusto en Bilbao, con diplomatura en la especialidad jurídico-económica, nada más acabar la carrera empezó a preparar la oposición para el cuerpo de gestión e inspección de Hacienda en el Centro de estudios financieros de Madrid. Sin embargo, pasado un año lo dejó, al caer en sus manos un temario de oposiciones a judicaturas y darse cuenta que esa era su verdadera vocación (ya le encantaba el derecho penal, jurisdicción en la que ejerce). Por eso, no tuvo reparos en tomar una decisión valiente y cambió el tercio comenzando a preparar las oposiciones en Zaragoza, ciudad a la que iba un día a la semana en autobús o tren desde Vitoria a “cantar temas” con D. Epifanio López Fernández de Gamboa, el gran “Epi”, recientemente fallecido y vitoriano como ella, de quien dice que fue no sólo su preparador sino su referencia y apoyo.

Ella misma se presenta y nos cuenta: “Soy de la 49ª promoción (primera de la Escuela Judicial de Barcelona), así que en abril de 1997 allí comenzamos varios conocidos asociados la segunda etapa de formación (mis grandes amigas Eva Atarés García y Beatriz Muñoz Yanguela a quienes había conocido preparando las oposiciones en Zaragoza y con quienes tengo el gran privilegio de compartir mi vida desde entonces incluyendo piso en Barcelona, mi Daphne Calamita y mi Jaime Tártalo; así como otros grandes compañeros como Carlos Sánchez y Olga Bautista).  En abril de 1998 tuve mi primer destino en Torrelavega (Cantabria) con categoría de juez, destino que elegí porque no quería venir a trabajar al País Vasco, por entonces bastante agitado, ya que conocía el ambiente donde me había criado y no me gustaba la idea de ejercer aquí. No me arrepiento de la decisión que tomé porque aprendí mucho en la “trinchera” de Torrelavega, destino que me permitió conocer a otro grande de la asociación, Jaime Anta, y a más compañeros como Justo García y José Arsuaga.

Fue en septiembre de 2001 cuando cesé en Torrelavega por ascenso forzoso a Magistrado, y fui privilegiada por poder venir a mi ciudad natal a ejercer, comenzando en octubre de 2001 mi trabajo en el Juzgado de lo Penal número 2 de Vitoria. Aunque seguía siendo bastante reacia a venir a trabajar al País Vasco, mi familia estaba aquí. El ambiente sin embargo estaba muy enrarecido, y quince días antes de mi llegada pusieron una bomba en el edificio judicial de Vitoria que hizo saltar por los aires los cristales, entrando a tomar posesión con maderas en las ventanas. Pero la situación fue a peor, porque el día 7/11/2001 fue asesinado el Magistrado de Bilbao José María Lidón, siendo este hecho un punto de inflexión en la situación judicial en este territorio. Pocos días después y por imposición policial comencé a ser escoltada durante 10 años (hasta finales del 2011) por ejercer la función jurisdiccional y efectuar mi trabajo diario. La verdad es que el ser humano es fuerte y se adapta a todo, y me adapté, por mí y por mi familia, sacando lo mejor de la situación que me había tocado vivir. Pese a que al principio no entendía nada y me rebelé un poco contra esa imposición de control de horarios, chequeo de coche y llamadas al escolta para actos cotidianos, me acabé acostumbrando a ello adaptando mi vida a ese control, que gracias a Dios hoy en día ha terminado. El balance de toda la situación que tuve que vivir es que sales reforzado y puedes afrontar muchas cosas con un matiz más humano que si no hubieras pasado por esta experiencia, además de tener amistad, cariño y gratitud hacia la persona que me acompañó diariamente en esos años.

Para terminar este apartado y no extenderme más, desde abril de 2014 estoy ejerciendo mi labor jurisdiccional en la Sección 2º de la Audiencia Provincial de Álava, Sección Penal.”

Elena ha sido una Juez profesional dedicada en estricto a la tarea de juzgar y a su papel de mujer y madre trabajadora, aunque también durante tres años impartió clases de Derecho procesal Penal y de Derecho Penal en la Escuela de Práctica Jurídica del Ilustre Colegio de Abogados de Álava.

Siempre ha sido una gran aficionada a la música y de hecho cursó la carrera musical en el Conservatorio de Vitoria hasta que empezó la carrera de Derecho, a la par que cursó toda la carrera de piano hasta 8º, obteniendo el título. Fue en ese momento cuando se tuvo que decantar por seguir estudiando una carrera superior musical en el Conservatorio de San Sebastián o la carrera jurídica, optando por esta última. Otra de sus grandes aficiones es la lectura. Le encantan las novelas de misterio, novela negra y policíaca, y se declara gran admiradora de Lorenzo Silva. Profunda conocedora del cine clásico dice que ahora tiene poco tiempo para acudir al cine, aunque procura estar al día de los estrenos y ver lo que puede. Y cómo no, le apasiona viajar y conocer distintos países.

Respecto a su ingreso en la Asociación no recuerda bien la fecha aunque sabe que fue nada más llegar destinada a Vitoria. Cuando se asoció en el País Vasco no había sección territorial ya que era casi la única asociada y había poca estabilidad judicial por la situación política y el problema del terrorismo, y porque casi todo el mapa judicial estaba cubierto por  sustitutos. La Sección se creó en el año 2004 con sólo cuatro asociados, siendo el primer portavoz territorial de la misma Fernando Alcantarilla. Cuando él se marchó a Madrid Elena asumió el cargo de Portavoz Territorial, precisamente por su estabilidad en el territorio y su buen hacer ha sido esencial para la consolidación de una sección que años antes había sido inexistente e impensable que pudiera persistir. Desde el año 2010 la sección ha crecido sin parar y en la actualidad cuenta con 20 miembros, habiendo logrado colocar a Francisco de Vitoria en un lugar destacado en la representación de los Jueces del País Vasco. Culminando el crecimiento, y demostrando la valía e importancia de la sección, se encargaron de organizar la Asamblea anual de la Asociación en noviembre de 2015 en Bilbao. Dice que aquello fue todo un reto puesto que en el País Vasco hasta poco antes no podías decir con libertad cuál era nuestra profesión. Elena capitaneó con maestría esa aventura en la que hubo que entrevistarse y relacionarse con instituciones que no estaban acostumbradas a tratar con los Jueces para lograr que todo pudiera hacerse de la mejor forma posible, y pudiera garantizarse la seguridad del evento. Humilde como es ella no quiere dejar de mencionar la gran ayuda que supuso el trabajo de los compañeros de la propia sección, y en particular tanto Alfonso Álvarez Buylla como Jaime Anta desde Santander.

Pero bueno, hecha la presentación, vamos al grano…

PREGUNTA: A ver, Elena, ¿por qué motivo decidiste asociarte? ¿Y por qué a AJFV?

Comenzamos a hablar en nuestro grupo de amigos de la Escuela Judicial con los que seguíamos en contacto de asociarnos, y nos convencimos en conjunto que era mejor estar arropado por una asociación que en la soledad de nuestros destinos. Yo nunca he sido extremista en mis convicciones sino moderada, por lo que no quería una asociación que tuviera mucha significación política hacia un lado u otro. Por eso me convenció el mensaje de AJFV y me decanté por esta opción.

PREGUNTA: ¿Qué es para ti la AJFV?

Un apoyo. Sé que estoy informada en todo momento de lo que sucede en nuestra profesión, y que además la información que se transmite es objetiva para que luego yo tome mi decisión personal. Una de las razones es que sé que en caso de problemas en el ejercicio de la función, tengo la seguridad de que me van a arropar y ayudar caso de que lo necesite. Además, y como se dice a mayor abundamiento, tengo mucho amigos en esta asociación cuyo número ha ido creciendo durante estos años, y a quienes me encanta volver a ver una y otra vez para pasar buenos momentos con ellos.

PREGUNTA: ¿Crees que existe un “espíritu vitorino”? ¿Cómo lo definirías?

Creo que el “espíritu vitorino” es moderado, sin extremismos, y libre en el sentido de que no está ligado a una ideología política concreta, lo que le permite adoptar decisiones objetivas dependiendo de la materia o de la situación que se produzca sin ningún tipo de sujeción o tributo que se deba pagar.

PREGUNTA: ¿Cómo ves el asociacionismo judicial en España? ¿Y la situación actual de AJFV?

Creo que va creciendo y cada vez va a ir a más, precisamente por la situación de la carrera judicial en estos momentos y de la que voy a hablar en el siguiente punto. Y dentro del asociacionismo, desde luego AJFV está en su momento álgido, porque cada vez hay un número creciente de altas en comparación con las escasas bajas que se producen, siendo significativo sobre todo el número de altas en las nuevas promociones, mejor dicho “castigadas” promociones, que van saliendo adelante gracias al trabajo de las Asociaciones. Hay una gran cantera.

PREGUNTA: ¿Cuál es tu percepción de la situación actual de la Carrera Judicial? ¿Y de su evolución desde que perteneces a ella? ¿Qué reformas del estatuto del Juez serían necesarias para mejorar las condiciones de nuestra profesión?

La situación actual de la carrera judicial es bastante lamentable desde varios puntos de vista, tanto de exposición de nuestro trabajo en los medios de comunicación como de las condiciones y derechos laborales que tenemos. Desde el primer punto de vista, nunca nuestro trabajo se ha analizado tanto como ahora diariamente en la prensa, televisión… Cada detalle, sobre todo en la jurisdicción penal, es estudiado por todo el mundo, muchos de ellos con escaso o con nulo conocimiento de lo que están hablando u opinando. Por otro lado nos han restringido cantidad de derechos que teníamos: nómina, asuntos propios, “canosos”…sin ninguna justificación y además sin ningún atisbo de querer devolvernos lo que con mucho esfuerzo habíamos conseguido, o dar una compensación económica digna a nuestro trabajo, sobre todo esas guardias insultantemente pagadas. De igual modo, es obvio el vergonzoso trato a las nuevas promociones judiciales. No sabemos lo que son ya con las nomenclaturas variopintas (JAT, JETJAT…). Las promociones más jóvenes salen de la escuela tras una oposición durísima y un periodo de prácticas y formación en la escuela que tampoco es fácil, para cubrir huecos en un primer lugar sin un destino fijo (“correturnos”),y luego para ofrecerles unos destinos infumables (juzgados de cláusulas suelo, por ejemplo), cuando no toca ponerles a resolver conflictos en diversas jurisdicciones (sin importar la especialización que en otros casos es mirada con lupa a efectos de concursos); muchas veces el primer destino es en capitales de provincia con mucha carga de trabajo, tanto en cantidad como en complejidad, sin haberse “pulido” en los juzgados de partidos más pequeños que eran fenomenales para aprender. En definitiva, considero que hemos ido a peor.

Desde luego, habría que reformar la normativa para tener un sueldo digno acorde con la responsabilidad que tenemos, equipararnos en derechos al resto de los funcionarios a quienes ya han devuelto días de libranza que les habían quitado con anterioridad, y sobre todo, evitar que un juez salga sin destino y sin juzgado, o que pueda acceder a plazas complicadas sin una previa estancia en sitios más asequibles y que te permitan formarte mientras comienzas a trabajar.

PREGUNTA: ¿Existe un verdadero respeto a la independencia judicial? ¿Qué sería necesario para mejorasen los niveles de independencia judicial?

A la vista de los últimos acontecimientos (Sentencia de “La Manada” o caso de Juana Rivas en Granada) está claro que no se respeta en absoluto la independencia judicial, comenzando por la actuación del propio CGPJ quien no actúa en defensa de la misma cuando tiene que hacerlo, o a la vista de las declaraciones de diversos políticos sobre resoluciones judiciales (p. ej: Sra. Cospedal respecto a la Sentencia del caso Gürtel). El CGPJ no ha sabido o no ha querido gestionar la situación que se ha producido con la publicación de la Sentencia de Pamplona, siendo este hecho peligroso porque abre un precedente que marca el camino de oposición total a determinadas Sentencias que no gustan (a título de ejemplo, la crítica de la Sentencia de Juana Rivas en Granada), y van a producirse casos similares cuando no las resoluciones judiciales que se dicten no sean “adecuadas” al, a veces manipulado, sentir de la opinión pública.

Para evitar esto sería recomendable que el órgano de gobierno de los jueces supiera explicar y transmitir a la opinión pública el tipo de función que se hace, para qué sirven los jueces, y la forma en que se trabaja. Para ello existe sobre todo un gabinete de prensa en el citado órgano, y en los TSJ, y ellos pudieran ser los encargados de transmitir esa información al ciudadano, pero no de un caso concreto, sino en general, explicando de forma constante nuestra labor a través de los medios de comunicación sobre todo. Eso haría que el ciudadano nos viera de distinta forma y se ganaría en independencia para nuestra profesión. Y por supuesto, para hacer eso y que el CGPJ estuviera al servicio de los jueces, es claro que ese órgano de gobierno tiene que ser elegido por los propios jueces, sin intromisión política de ningún tipo.

PREGUNTA: ¿Qué opinas sobre la disposición de medios personales y materiales en la Administración de Justicia? ¿Y sobre la planta judicial y la ratio de jueces por habitante? ¿Qué reformas serían necesarias para mejorar la eficacia de la Administración de Justicia?

Que es muy variable dependiendo de las zonas en que se trabaja. Yo siempre digo que en el País Vasco somos unos privilegiados en ese sentido, ya que el Gobierno Vasco no escatima medios materiales para desarrollar nuestra función sino al contrario. Pero somos la excepción y eso es lo triste. En lo que estamos igualados todos los territorios es en la gestión de los medios personales, ya que en eso existe la misma cicatería en mi territorio que en el resto de España. No puede ser que cuando un funcionario esté de baja no se cubra el puesto de forma inmediata, por ejemplo.

Ni que decir tiene que en relación a la planta judicial las cosas son peores. Es incomprensible que no se creen juzgados cuando son necesarios a la vista de la situación en la que se encuentran las últimas promociones, máxime cuando los jueces españoles soportamos una carga de trabajo muy superior a la que podría considerarse adecuada (para dar un servicio público de calidad y a efectos de salud laboral) en comparación con otros países de Europa. Es más, hablando de la jurisdicción penal que es lo que me toca, no se entiende que se escatimen medios personales cuando solicites refuerzos para los juzgados en situación excepcionales (que ya no lo son tanto) como las “macrocausas” en casos de corrupción. Se tienen que crear juzgados e incrementar el número de plazas ofertadas en las oposiciones para tener una justicia de calidad.

PREGUNTA: Llevas muchos años desempeñando tu función en la Jurisdicción Penal, ahora en la Audiencia Provincial de Álava. ¿En qué situación crees que se halla la Jurisdicción Penal en la actualidad? ¿Qué reformas consideras urgentes y necesarias para dotar a dicho orden jurisdiccional de una capacidad de respuesta más pronta y eficaz? ¿Crees que han afectado o pueden afectar a las posibles reformas que puedan realizarse los asuntos penales que recientemente han sido más mediáticos?

La jurisdicción penal en la actualidad es la “trinchera” del frente de guerra empleando una metáfora. Los casos más simples se han vuelto mediáticos y originan una sucesión de informaciones en todos los medios y a todas horas. Por eso el trabajo es más complicado, porque a veces tienes que explicar y justificar incluso tu forma de trabajar, y eso es agotador. No creo que hagan falta más reformas en esta jurisdicción para dar una respuesta más eficaz, porque ya han efectuado muchas reformas en poco tiempo en ese sentido. Pero sí es cierto que las reformas que se han efectuado en su mayor parte han venido motivadas por casos mediáticos concretos, y eso es peligroso y de dudosa eficacia porque se reforma en “caliente” y no como resultado de una reflexión profunda, lo que en ocasiones hace que sean meros parches.

PREGUNTA: Elena, eres desde hace años la Portavoz territorial del País Vasco y viviste durante años en tu tierra la lacra del terrorismo. ¿Qué recuerdos tienes de esos años y cómo viviste la presión que suponía ser una Juez en esa situación?. ¿Sentiste miedo en alguna ocasión?. ¿Consideras que lo que viviste afectó de alguna manera a tu independencia como Juez?

La verdad es que nos tocó vivir una situación surrealista para un país desarrollado, con una falta de libertad absoluta. Como dije anteriormente al final te adaptas a una situación así, pero al principio cuando se produjo el asesinato de Lidón (7 de noviembre de 2001) que fue cuando nos pusieron escolta obligatoriamente a los destinados en el País Vasco, me rebelaba y no entendía los motivos de estar viviendo escoltada cuando toda mi vida había estado preparándome para esta profesión, era nacida en Vitoria, y nunca había exteriorizado ideología política alguna. Al principio, cuando aprobé la oposición no quise venir a trabajar aquí pudiendo haber escogido destino al lado de mi casa, no me apetecía porque conocía el contexto (eran los años duros del terrorismo con secuestros, asesinatos…), pero no era miedo, nunca he tenido miedo porque estaba segura de mi profesión, aunque sí reconozco que el día del asesinato del Sr. Lidón empecé a cambiar el trayecto para venir a trabajar de forma automática, alterando cada día la ruta. Y por supuesto, nunca ha tenido mella esa situación en mi independencia judicial y en la libertad de mis decisiones.

PREGUNTA: Has vivido en ciudades magníficas como Barcelona, Santander y ahora lo haces en Vitoria. No tienes mal gusto … Dime qué recuerdos guardas de cada una de estas ciudades.

De Barcelona liberación tras los años pasados estudiando la oposición encerrada en casa. Fueron momentos de fiestas, de conocer gente y empezar a trabajar. Me encantaba la luz, el calor, la compañía para todo y la sensación de compañerismo que encontré allí. De Santander recuerdo mis primeros agobios de trabajo y los paseos por las tardes, incluso en invierno, por la playa del Sardinero; me costó mucho marcharme de Santander. Vitoria por otra parte es la ciudad en que nací y he vivido casi toda mi vida junto a mis padres, hermanos, y ahora mi marido y mis hijos, por lo que mis recuerdos desde la infancia hasta ahora están ligados a Vitoria.

PREGUNTA: Sobre tus vivencias en la Asociación me gustaría que nos contaras algún momento que recuerdes con especial cariño.

En todas las Asambleas a las que he podido acudir así como las dos veces que he ido a Melilla he tenido momentos buenos con compañeros. Pero de todas ellas, por la vinculación que he tenido con las ciudades, recuerdo con especial cariño la Asamblea de Zaragoza (lugar donde preparé la oposición) y la que organizamos en el País Vasco.

PREGUNTA: Cuéntanos cuáles son tus aficiones, las cosas que más te gusta hacer y, si quieres, revélanos dónde has pasado tus vacaciones este verano. ¿Cuál ha sido el viaje de los que has hecho que más te ha gustado?

Ya os he contado que me encanta el cine y la lectura, pese a que no les dedico el tiempo que me gustaría. También viajar me gusta mucho, coger el coche (más que el avión) y conducir para descubrir rincones con mis hijos (es la mejor forma para que abran las mentes y vean otros lugares; para aprender otras culturas y otras experiencias). Este verano hemos estado en Francia, Portugal y Alicante, y cada verano nos gusta ir al extranjero para descubrir distintos países. Me encantó un verano que recorrimos La Toscana en coche con mis hijos pequeños, explorando Florencia en profundidad. Me encanta Italia.

PREGUNTA: ¿Hay algún personaje histórico, o alguien que conozcas, al que admires profundamente o te fascine especialmente?.

Ya sé que es un tópico, pero me admiran las personas que pese a sus problemas cotidianos ponen siempre una sonrisa e intentan dar tranquilidad a los que les rodean para resolverlos. Esa virtud me encantaría tenerla porque yo me acelero mucho en situaciones de estrés o de cara a resolver un problema.

PREGUNTA: Finalmente, me gustaría que nos recomendaras un libro y nos dijeras el título de alguna canción que te emocione o te haga empezar el día con alegría.

Soy más de novela. He leído muchas. Hay una con la que incluso lloré que fue “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Zafón, y este verano entre los libros que me he leído me han gustado: “Todo esto te daré” (Dolores Redondo, Premio Planeta 2016) y “La amiga estupenda” de Elena Ferrante (ahora voy a empezar con el segundo de la tetralogía). Para animarme me gusta escuchar la música disco de los años 70, 80 y 90, o de la movida madrileña. Ahora me está dando por escuchar copla por las mañanas. Para ponerme melancólica “Sapore di sale” (me recuerda al final del verano), “La flor de la canela” de María Dolores Pradera o cualquiera de “Los Panchos”, por recuerdos de la niñez y de los viajes en coche con personas que ya no están.

Creo que habéis podido comprobar que Elena es una mujer sincera, a veces demasiado. Es muy vasca, claro…, y tiene carácter y fortaleza. Pero tras la coraza que se impone, para protegerse y mantener esa imagen de seguridad y resolución, se esconde una persona noble, sensible, y buena. Una persona que merece mucho la pena y que siempre está para los que la necesitan. Gracias, amiga.

Entrevista realizada por Eduardo López Causapé y Beatriz Muñoz Yangüela