Teresa García Villanueva
TERESA GARCÍA VILLANUEVA

TERESA GARCÍA VILLANUEVA nació en Madrid un 25 de febrero de 1986 en el seno de una familia muy vinculada con el Derecho. Hija de abogado y catedrático y de Inspectora de Hacienda, parecía predestinada a estar relacionada con el mundo jurídico. Así en el año 2004 comenzó a cursar estudios de Derecho Jurídico-Comunitario en la Universidad CEU-San Pablo, pero en el tercer curso optó por dejar la parte comunitaria e iniciar la carrera de periodismo cuyo último curso tiene pendiente ya que, definida claramente su vocación por la Judicatura y una vez licenciada en Derecho, decidió comenzar la preparación de las oposiciones para el ingreso en la Carrera Judicial.

Y así, después de un verano largo y muy bien aprovechado, se enfrentó en octubre de 2009 a los temarios de la oposición que durante los dos años y medio siguientes se convirtieron en sus inseparables acompañantes y en testigos mudos de sus alegrías y sus penas. Este gran esfuerzo tuvo su justa recompensa cuando aprobó las oposiciones un 16 de mayo de 2012, fecha que ha quedado grabada no solo en su memoria sino también en su toga.

Su período de formación se desarrolló entre septiembre de 2012 y junio de 2013 en la Escuela Judicial de Barcelona y se completó con las prácticas tuteladas en los Juzgados de Instrucción y de Primera Instancia de Madrid donde tuvo como tutoras a dos magistradas “vitorinas” a las que califica como magníficas y de las que reconoce haber aprendido mucho.

Sus comienzos en esta profesión estuvieron marcados por una situación de carencia de plazas lo que le obligó a tomar posesión en mayo de 2014 como Jueza en Expectativa de Destino y de Adscripción Territorial (JED-JAT), extendiéndose este período durante dos años y medio en los cuales desempeñó sus funciones en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Valdemoro con competencia en Violencia sobre la Mujer, en el Juzgado de Primera Instancia nº 93 de Madrid con competencia en Familia, en el Juzgado de Instrucción nº 3 de Móstoles, en el Juzgado de Instrucción nº 1 de Alcobendas, y en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Navalcarnero.

Finalmente, en septiembre de 2016 pudo acceder a una plaza en propiedad, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 7 de Rubí, donde actualmente se halla destinada. No escatima buenas palabras para quienes integran su equipo de trabajo a los que define como unas personas increíbles y unos profesionales como la copa de un pino que le han hecho sentir como en su casa y que hacen que su trabajo cotidiano merezca la pena.

Teresa entró muy pronto en contacto con la Asociación Francisco de Vitoria a través de sus tutoras. De alta en AJFV desde el año 2014, asistió a su primera Asamblea en Bilbao y allí pudo constatar que no se había equivocado de Asociación al darse cuenta de la gran cantidad de personas que trabajaban para defender los intereses de la Carrera Judicial sin pedir nada a cambio.

Teresa, con la decisión y el coraje que le caracterizan, no ha dudado, pese a su juventud y a su reciente alta en Francisco de Vitoria, en participar al más alto nivel. Ha asumido la Secretaría de la Sección Territorial de Cataluña y forma parte de la Comisión de Civil de la AJFV. Pero quizá uno de los mayores retos que ha asumido ha sido presentarse como candidata en la categoría de Juez a las elecciones para conformar la primera Comisión de Ética Judicial de la Judicatura española, habiendo sido la candidata con mayor número de votos dentro de tal categoría y pasando a formar parte de dicha Comisión donde desempeña el cargo de Secretaria. Allí está desarrollando de forma desinteresada, con firmeza y con tesón, un importante y a veces arduo trabajo con la finalidad de que la voz de la Asociación Francisco de Vitoria sea escuchada y de que el trabajo de dicha Comisión sea acorde con los principios que esta Asociación defiende.

Pero no todo es trabajo en la vida de Teresa. Es una mujer vital, alegre e intensa, enamorada de su ciudad natal a la que le gustaría volver algún día y que se entusiasma al hablar de La Granja de San Ildefonso, el pueblo de sus mejores veranos. Disfruta plenamente de sus aficiones, principalmente de viajar con buena compañía, de emocionarse con un partido de baloncesto (mucho mejor si es en directo) y de ir de compras, pero por encima de todo mira la vida con gratitud, valora la sonrisa en la cara de quienes trabajan con ella, y se emociona al pensar en el apoyo incondicional que siempre ha recibido de su familia y de sus amigos, los que siempre están en los buenos y en los malos momentos, los que siempre le desean toda la suerte del mundo y a los podría pasar varias vidas agradeciéndoles lo que han hecho y siguen haciendo por ella.

Tenemos la inmensa suerte de que Teresa García Villanueva sea “vitorina”. No puede concluirse otra cosa de quien afirma lo siguiente: “Pronto tuve muy claro que quería ser juez. Cuando en segundo curso de carrera mi padre me llevó una mañana a Plaza Castilla a ver juicios civiles supe que no quería dedicarme a otra cosa y así sigue siendo hasta ahora. Pese a la presión con la que trabajamos, la falta de medios humanos y materiales, la trascendencia de nuestras decisiones y todas las piedras que nos encontramos en nuestro camino profesional, no imagino mejor profesión que esta”. Pero a esta calidad profesional se une la calidad humana de una mujer joven, comprometida y trabajadora, que desprende energía y que motiva e ilusiona a quienes comparten su tiempo con ella. Es muestra de la valentía y la decisión de una nueva generación de jueces vitorinos que sin duda van a mantener el legado de nuestra Asociación y lo van a llevar hasta la estratosfera. Por eso, con todo merecimiento, os dejamos con nuestra “vitorina del mes”.

PREGUNTA: ¿Por qué motivo decidiste asociarte?

Me encantaría decir que siempre había tenido claro que quería pertenecer a una asociación y que no tenía ninguna duda que debía ser a la AJFV, pero no fue así. En la escuela no era nada partidaria de asociarme, pero al empezar las prácticas tuteladas y conocer a mi tutora de instancia, y hoy amiga, Rocío Nieto esa idea fue cambiando. Fue ella la principal responsable que me asociara y quien me inculcó ese “espíritu vitorino” que caracteriza a esta asociación con el que, después de varios años, me sigo sintiendo identificada. Con ella asistí a mi primera Asamblea en Bilbao y pude conocer de cerca el mundo de la asociación. Allí decidí dejar de ser una mera espectadora y pasar a “la acción” para defender los intereses de la carrera, porque si no lo hacemos nosotros, nadie lo va a hacer.

PREGUNTA: ¿Y por qué a AJFV?

Supongo que, como otros muchos compañeros, cuando tomas la decisión de asociarte buscas una asociación que defienda unos valores y unos principios con los que te sientas afín que, en mi caso, fue la AJFV. Tengo que decir que después de varios años asociada creo que no podría haber elegido mejor. Cuando estás dentro te das cuenta de la cantidad de personas que hay trabajando para defender los intereses de la Carrera Judicial sin pretender ni pedir nada a cambio y a costa de sacrificar su tiempo libre. Por eso animo a todo el mundo a que se implique, en la medida de sus posibilidades, en las distintas actividades y comisiones de la asociación porque cuantos más seamos más cosas podremos hacer y conseguir para la Carrera Judicial.

PREGUNTA: ¿Crees que existe un “espíritu vitorino”? ¿Cómo lo definirías?

Cualquier asociado que acuda a las reuniones territoriales o a las asambleas puede confirmar que existe un “espíritu vitorino”, aunque imagino que cada uno lo vivirá de manera distinta. Para mí ese espíritu se puede definir como la sensación de pertenecer a una gran familia en la que todo el mundo rema en la misma dirección y lucha por unos intereses comunes. Una familia en la que la opinión de cada miembro se respeta, aunque no se comparta, que es igual de importante que la de los demás con independencia de la categoría, escalafón o antigüedad en la asociación y en la que también hay tiempo para disfrutar y conocer nuevos compañeros porque si algo caracteriza a los vitorinos es la capacidad para compaginar ambas cosas. Trabajo y ocio. Creo que el mejor ejemplo del “espíritu vitorino” lo tuvimos en la asamblea de Sevilla en la que se trataron temas muy importantes como la modificación de estatutos o la presentación de candidatos para vocal del CGPJ donde los allí presentes pudieron expresar sus opiniones y criterios sin censura alguna.

PREGUNTA: ¿Qué está aportando a tu vida personal y profesional la Asociación Francisco de Vitoria?

La asociación me ha aportado muchísimo tanto a nivel personal como profesional porque me ha dado la posibilidad de formar parte de un grupo que intenta mejorar nuestras condiciones de trabajo, aunque muchas veces sea una tarea ingrata porque los resultados no son los esperados o pasan desapercibidos. También me ha permitido reencontrarme con compañeros de promoción a los que hacía tiempo que no veía, así como conocer a nuevos compañeros con los que, a día de hoy y pese a que nos veamos de Asamblea en Asamblea, sigo manteniendo una buena amistad.

PREGUNTA: ¿Cuál es tu percepción de la situación actual de la Carrera Judicial?

En mi caso cuando preparaba la oposición tenía un concepto de la justicia y de la Carrera Judicial que ahora me doy cuenta que distaba mucho de la realidad. No por el trabajo en sí, que me gusta y llena cada día más, sino por las condiciones en las que lo tenemos que desempeñar. Resulta muy frustrante tener que “luchar contra los elementos” en lugar de limitarte a hacer tu trabajo. Nunca imaginé que el día a día en un Juzgado fuera una carrera de obstáculos en la que cuando no tienes que comprar post-it porque la Consejería ha decidido suprimirlos, tienes que comprar un cubo porque en tu despacho se ha abierto una gotera que parece un chorro de spa o el aparato de aire acondicionado de la sala de vistas suelta agua y te cae en el cogote o una de las ventanas de la oficina se cae con marco incluido y cuando informas al órgano correspondiente te contesta diciendo que la funcionaria la descolgó voluntariamente para colocar unos cartones en su lugar (surrealista, pero verídico). Menos mal que siempre hay alguien del Consejo dispuesto a hacerte ver que no estás tan mal como otros compañeros por estas minucias o por el hecho de que tu despacho no tenga hueco para poner la doble pantalla, no tenga ventanas o tu silla no pase por debajo de la mesa. Será verdad eso que dicen de que “mal de muchos, consuelo de tontos”. De todas formas, pese a todo esto, tengo la grandísima suerte de contar con unos funcionarios excepcionales, a nivel personal como profesional, que me hacen disfrutar del trabajo día a día y que todas estas inclemencias nos las acabemos tomando con humor.

PREGUNTA: ¿Existe un verdadero respeto a la independencia judicial? ¿Qué sería necesario para que mejorase la percepción que los ciudadanos tienen de la independencia judicial?

Creo que el respeto a la independencia judicial se está perdiendo. En los últimos dos años estamos presenciando situaciones en las que, cuando se dicta una resolución judicial con la que no se está conforme, se ataca al juez y se trata de desprestigiarlo. No solo por parte de la sociedad sino, también, de los poderes públicos, que es lo más grave de todo. Creo que una cosa es que no se esté de acuerdo con una sentencia, que es totalmente respetable y una situación habitual en nuestro trabajo ya que en un procedimiento nunca das la razón a las dos partes y por eso nuestro ordenamiento regula un sistema de recursos, pero de ahí a montar un escarnio público hay una gran diferencia. Quizá una forma de solucionar esta situación sería fomentar una labor didáctica tanto por parte del poder judicial y demás poderes públicos, como por parte de los medios de comunicación que desempeñan un papel tan importante en nuestra sociedad. Además, debería abordarse una reforma a fondo de algunas leyes para adaptarlas a la nueva realidad social y, por supuesto, cambiar esa percepción de que el poder judicial está controlado por el gobierno, lo que pasa, entre otras cosas, por permitir que seamos los jueces quienes elijamos libremente a los vocales del Consejo General del Poder Judicial.

PREGUNTA: ¿Cuáles son, en tu opinión, las medidas que, a nivel personal, asociativo, o de carrera en su conjunto, podrían adoptarse para conseguir de los restantes poderes públicos reformas que mejoren nuestras condiciones profesionales, nuestra independencia y los medios para desempeñar nuestra función?

Para esta pregunta voy a dar por reproducidas las razones expuestas en la pregunta anterior en aras a evitar reiteraciones innecesarias, que es una coletilla que nos encanta poner a los jueces en las resoluciones para decir de manera educada, creo que ya te lo he dejado claro antes, así que, salvo que me des razones de peso, no sigas insistiendo porque no voy a cambiar de opinión. Bromas aparte, el principal problema es el individualismo que hay en la carrera, lo que complica enormemente la adopción y el seguimiento masivo de medidas como las movilizaciones o la huelga y de eso, por desgracia, son conscientes los políticos que se aprovechan para no asumir sus obligaciones con nosotros. No obstante, al margen de si estás o no asociado o de la asociación a la que pertenezcas, creo que todos estamos de acuerdo en que las condiciones de trabajo son de todo menos idóneas y que en la mayoría de los casos son incluso precarias. En ningún centro de trabajo se concibe que en verano se alcance en la oficina temperaturas de 34 grados, que se caigan los techos, que haya goteras, que se llenen los archivos de aguas fecales, que no funcionen los arcos de seguridad o que dependas de distintos organismos, que es lo que sucede en justicia donde jueces y letrados de la administración de justicia dependemos del Ministerio, funcionarios y medios materiales de la Comunidad Autónoma y los edificios son gestionados por los Ayuntamientos de los municipios en cuestión, lo que dificulta enormemente la gestión ya que, además en la mayoría de los casos, se limitan a echar balones fuera y hacer responsable al otro, que le devuelve la pelota sin remordimiento alguno. Lo que se puede resumir en “el uno por el otro y la casa sin barrer”. Por eso creo que es necesario unir fuerzas y luchar por lo que nos une que, por suerte, son más cosas de las que nos separan ya que todos estamos de acuerdo en tener unas condiciones de trabajo dignas y en recuperar la parte del sueldo que con la crisis nos quitaron y que aún seguimos esperando que nos devuelvan.

PREGUNTA: Aunque ya han transcurrido unos años desde que ingresaste en la Carrera Judicial, tienes reciente la oposición. ¿Cómo recuerdas esa experiencia?

Es curioso porque, aunque fue una época muy dura, con el paso de tiempo aquel horror se va relativizando y te quedas con los buenos momentos, que los hay, y con lo que aprendiste en los malos. De los buenos momentos destacaría, sin duda, el apoyo incondicional de mi familia. Ellos son el pilar de mi vida a quienes les debo todo lo que soy. Nunca se me olvidará cuando mis padres y mi hermano se turnaban para seguirme con el Código penal, el silencio que intentaban mantener en casa para evitar distraerme durante las horas de estudio o los meses que me cedieron en exclusiva el usufructo del salón donde construí mi templo de “Carperi”. Tampoco puedo olvidarme de mis amigos, aquellos que estuvieron a mi lado el tiempo que duró la agonía. Esos que en las vísperas de los exámenes se plantaban en la puerta de mi casa para sacarme a tomar una cerveza y desearme toda la suerte del mundo. Como no te quiero aburrir con los momentos malos, me limitaré a enumerar algunos de ellos. El primero es el de las reformas. Está empíricamente demostrado que durante la oposición te van a afectar varias reformas legislativas que, generalmente, se van a producir después de que te hayas estudiado los temas correspondientes. En mi caso fueron la de la Ley de Enjuiciamiento Civil de 2009 y el Código Penal de 2010.  Pero estas no son las únicas reformas que vas a sufrir ya que durante los periodos de estabilidad legislativa te a va visitar el espíritu de las reformas vecinales y casualmente tus vecinos, que no han puesto un cuadro en 20 años, van a decidir tirar la casa abajo o el Ayuntamiento va a abrir las aceras de tu calle. Segundo, el moreno flexo. Este fenómeno tiene lugar cuando llega el mes de agosto y ves todas las fotos que mandan tus amigos luciendo moreno en la playa. Como tú no vas a ser menos decides subir la potencia de la lámpara de tu cuarto con la esperanza de coger algo de color. ¡Que estés encerrada estudiando no te va a impedir tener un bonito bronceado! Luego te das cuentas de que lo único que ha cogido color son tus ojeras. Por último, y no por ello menos importante, la ingente cantidad de peliculones que te pierdes. En ese tiempo te das cuenta que las películas de sobremesa que durante años has estado subestimando y que llevan títulos tan impactantes como “pánico en el túnel”, “muerte en las vías” o “romance fatal” son auténticas obras maestras que te enganchan desde el primer instante. Sin embargo, tú, fiel a tus principios y tu rutina, debes sacrificarte, dejando la trama a medias. ¡Esto sí es un drama y no “Los puentes de Madison”! Pese a ello me quedo con la capacidad de esfuerzo y superación de adquirí.

PREGUNTA: ¿Qué consejo darías a quienes ahora mismo se encuentran preparando la oposición?

A todas aquellas personas que ahora mismo están opositando les diría que es normal tener momentos malos. Que cuando tengan un bajón piensen en las razones por las que eligieron opositar porque eso les dará ánimo para seguir peleando, que no pasa nada porque un día no te haya cundido como esperabas, hay que saber tener mano izquierda con uno mismo, no flagelarse y pensar que cada día es una oportunidad nueva para levantarse, retomar el estudio con más ganas y fuerza. Todos hemos pasado por esos momentos de crisis y hemos sobrevivido.

PREGUNTA: ¿En qué medida podemos ayudar desde nuestra Asociación a quienes están inmersos en la preparación de la oposición?

Es verdad que en los últimos años desde la Asociación se ha intentado apoyar a los opositores en la medida en que se ha podido, reclamando al Ministerio la convocatoria de más plazas, bien creando la bolsa de preparadores… Creo que esta labor debe continuar porque tan importantes son los que están en la carrera judicial como los que están preparando la oposición, que no dejan de ser futuros compañeros que, además, se encuentran en una situación de total indefensión y que bastante tienen con dedicarse a tiempo completo a estudiar.

PREGUNTA: ¿Aconsejarías en este momento a una persona que esté a punto de obtener el grado en Derecho que preparase el ingreso en la Judicatura?

¡Por supuesto que sí! Para mí es la mejor profesión del mundo y no me imagino haciendo otra cosa. Es verdad que no llevo mucho tiempo y aún no tengo esa sensación de desgaste de la que se habla, así que estoy en esa fase en la que, de momento, me sigue llenando tanto a nivel personal, por los amigos y compañeros tan increíbles que he conocido, como a nivel profesional, porque cada día aprendo cosas nuevas. Pese a los malos momentos, que los hay, o la falta de medios (al igual que Umbral se puede comprobar que yo he venido a hablar de mi libro), los buenos los compensan con creces.

PREGUNTA: Tus primeros años en la Carrera Judicial fueron como jueza en expectativa de destino. ¿Cómo valoras ese período y la experiencia adquirida? ¿Cuáles han sido las ventajas y los inconvenientes de tal situación?

En mi caso estuve como Juez en Expectativa de Destino (JED-JAT) antes de que se aprobara el reglamento de los Jueces de Adscripción Territorial, así que lo recuerdo como una experiencia trepidante porque no sabías cuánto tiempo ibas a estar en el destino, si después te tocaba el premio gordo y te mandaban a la jurisdicción social o mercantil a las bravas y sin cursillo previo, si justo se te acababa el destino antes que a otro compañero que tenía mejor escalafón y con suerte tenías opción de elegir lo menos malo. Sí, en esa época te sientes como en “los juegos del hambre” y tu instinto de supervivencia te hace desear cosas horribles como que al compañero le alarguen la baja o que se les olvide sacar a concurso la plaza en la que estás. Tengo que reconocer que pese a todo tuve mucha suerte con los destinos y con la gente con la que trabajé. De todos ellos guardo un gran recuerdo. Claro que, después de mi primer destino en un Juzgado mixto con competencia en violencia de género y seguimiento del Consejo, el resto me parecieron un paseíllo. Tampoco me puedo olvidar de agradecer al Tribunal Superior de Justicia la gran oportunidad que me dio de conocer a fondo la Comunidad de Madrid. No te das cuenta de lo grande y bonita que es hasta que te la recorres de punta a punta.

PREGUNTA: ¿Qué medidas deben exigirse para evitar la insuficiencia de plazas en propiedad?

Tengo miedo de contestar a esta pregunta porque no sé si alguien tiene la exclusiva y por eso no se han puesto en marcha medidas tan evidentes como crear nuevos órganos judiciales, plazas en las audiencias, refuerzos en los juzgados colapsados…

PREGUNTA: ¿Cómo es tu experiencia en la Sección Territorial de Cataluña de la AJFV?

Esto que quede entre nosotros, pero creo que estoy en la mejor sección de todas. Aquí tenemos muy buen ambiente y ¡hay gente muy válida! Bueno a las pruebas me remito porque hace unos meses Jesús Gómez, el Portavoz Territorial, fue “vitorino del mes” y a este paso no descarto que vuelva a revalidar el título. No me puedo quejar de la gran acogida que tuve cuando llegué. De hecho, cuando se enteró Eva Atarés, que era entonces la Portavoz, me llamó sin conocerme de nada para presentarse y a los dos minutos ya me había metido en el grupo de whatsapp de la sección, me había convencido para ir a la siguiente reunión y tres años después aquí sigo, metida de lleno en la sección, así que no estaré tan mal.

PREGUNTA: Fuiste elegida como miembro de la Comisión de Ética Judicial en la categoría de Juez dentro de la candidatura avalada por AJFV. ¿Qué ha supuesto esta experiencia para ti? ¿Cuál es el nivel de exigencia que te impones? ¿Crees que la presencia de AJFV en dicha Comisión es útil y necesaria?

Para mí supuso un premio ya solo el hecho de que la asociación me diera su apoyo para presentarme, ¡así que imaginad cuando me eligieron los compañeros!. Formar parte de la Comisión es una pequeña forma de devolver a la asociación todas las cosas buenas que me ha aportado. Hasta el momento la experiencia en la Comisión ha sido bastante enriquecedora, aunque te confieso que el nivel de exigencia es alto, no solo por el volumen de trabajo que estamos teniendo sino, también, porque tenemos la función de representar y defender los intereses de la carrera. Pese a ello estoy muy contenta de pertenecer a la Comisión donde he tenido la suerte de coincidir con grandes compañeros.       Sin duda creo que AJFV tiene que seguir en la Comisión para garantizar la pluralidad de opiniones y, ¡por qué no decirlo!, porque tenemos gente muy buena que haría un gran trabajo en ella.

PREGUNTA: Una parte importantísima de tu vida está asociada a La Granja de San Ildefonso (Segovia). Nos gustaría que nos hablases de ese lugar.

Para mí La Granja de San Ildefonso es el lugar en el que he pasado los mejores veranos de mi vida. Supongo que todo el mundo dirá lo mismo de su pueblo, pero para mí el mío es el paraíso terrenal. El lugar ideal en el que perderse y desconectar en cualquier época del año. Un sitio en el que encontrarte con amigos de toda la vida a los que ves menos de lo que te gustaría, pero de los que te das cuenta que por mucho que pase el tiempo es como si los hubieras visto ayer. Desde que comienzas a subir el Puerto de Navacerrada hasta que llegas a La Granja es un auténtico espectáculo paisajístico que merece la pena disfrutar tanto en verano con esos distintos tonos de verde que te acompañan durante todo el camino, como en invierno con todo nevado y digno de la mejor de las postales. Una vez allí merece la pena recorrer sus calles y perderse por los jardines del palacio. Unos jardines que nada tienen que envidiar a los de Versalles. Por supuesto tampoco pueden faltar esos maravillosos paseos por el monte. Aquí he hecho muy buenos amigos que, aun después de tantos años y pese a la distancia, sigo conservando y viendo cada vez que puedo. Esos amigos con los que cualquier plan se convierte en el mejor de los planes porque sabes que las risas están aseguradas.

PREGUNTA: Por último, nos gustaría que nos recomendases algún otro lugar para pasar unas inmejorables vacaciones, y algún buen libro, película, obra de teatro o musical de las que hayas disfrutado.

¡Uffff qué difícil!, porque si pretendéis que recomiende algún sitio por España, me resulta imposible quedarme con uno. Tengo que decir que yo soy una enamorada de nuestro país y todos los veranos intento hacer alguna escapada para conocer sitios nuevos, que nunca defraudan. Desde la costa de Galicia hasta las playas de Cádiz pasando por Asturias, Cantabria, País Vasco, etc. Del resto del mundo también es complicado decir solo un lugar, pero quizás de los sitios que he visitado últimamente y más me han gustado diría Roma, por lo evidente, porque cada vez que doblas una esquina aparece una plaza o un monumento que te deja con la boca abierta y Sudáfrica, un país que te sorprende desde que llegas, donde hay multitud de cosas que ver y hacer, como irte al parque natural del Kruger o visitar playas tan espectaculares como las de Ciudad del Cabo. Si tengo que recomendar algún libro, aprovechando que vivo en Barcelona, diría la saga del “Cementerio de los libros olvidados” de Ruiz Zafón y “La Catedral del Mar” de Ildefonso Falcones, aunque tampoco puedo olvidarme de “Dime quién soy” de Julia Navarro.

Entrevista realizada por Eduardo López Causapé y Beatriz Muñoz Yangüela.