Zaira González Amado
Foto: ZAIRA GONZÁLEZ AMADO

¡Feliz 2019, vitorinos! Con la llegada del nuevo año volvemos a nuestras andadas. Este mes de enero la elegida para la entrevista de la AJFV es nuestra querida compañera ZAIRA GONZÁLEZ AMADO.

Esta mujer de larga melena oscura y ojos negros y profundos (creo que no me equivoco cuando digo que son los ojos negros más bonitos de la AJFV) es dulce en las formas y fuerte en el fondo. Es una trabajadora incansable pero una mujer alegre, positiva y cariñosa. Los que la conocéis sabéis que Zaira es extremeña por los cuatro costados. Pero debo revelar unos secretillos. Ni nació en Extremadura ni se llama Zaira a secas. Resulta que nació en Lérida el 8 de Julio de 1976, llegando de forma inesperada cuando sus padres se encontraban allí de vacaciones, y fue bautizada como Zaira Vanesa, al no tener santoral Zaira, lo que hace que nos expliquemos que tenga ese aire de protagonista de culebrón venezolano.

Toda su familia es extremeña, tiene un hermano mayor que ella y ninguno de ellos ha estudiado Derecho. Ella fue la primera y cursó los estudios de Derecho en Cáceres, tiempo en el que ya le rondaba la idea de preparar oposiciones a judicaturas. Al finalizar el último curso lo tuvo claro y, haciendo el “practicum” en el TSJ, un Magistrado de la Sala Contencioso- Administrativa del TSJ de Extremadura, (que resultó ser Mercenario Villalba, asociado de FV), le ofreció el teléfono de un fiscal que preparaba en Badajoz, Juan Calixto Galán, (ahora Fiscal jefe de Badajoz). Así que nuestra protagonista se puso a ello y aprobó las oposiciones en mayo de 2005, incorporándose en la promoción 57, con la que pasó un año en la Escuela Judicial de Barcelona, año que recuerda, junto con los de carrera, como uno de los mejores de su vida. Dice que allí conoció a gente admirable, compañeros que ahora son muy buenos amigos con los que mantiene el contacto, a veces, gracias a la Asociación, y también descubrió la magnífica ciudad de Barcelona.

Tras la estancia en la Escuela, realizó las prácticas en Badajoz, bajo la tutela de Luis Romualdo Hernández Diaz-Ambrona, por entonces Magistrado de Instancia, (en la actualidad es el Presidente de la Audiencia Provincial de Badajoz y asociado de Francisco de Vitoria, aunque no lo era en aquel momento), y al que agradece profundamente todo lo que aprendió con él y lo que le ayudó después cuando le pedía opinión sobre algún tema jurídico. Nos dice que tenerle de tutor fue un lujo, pues señala emocionada que “Luis es una persona excepcional, con una gran valía personal y profesional, inteligente, honesto, tenaz, de una familia con abolengo jurídico, pese a lo cual es una persona sencilla y con carácter muy afable, y al que considero un gran amigo.”

También recuerda a Fátima Ortiz, Magistrada de Violencia de Género, con la aprendió muchísimo de la instrucción y con la que mantiene una gran amistad. A ella hace responsable de haberse asociado, pues era por aquel entonces portavoz territorial y la invitó a una comida con asociados, donde conoció a nuestros compañeros extremeños, entre los que estaban Raimundo Prado, Joaquín Gonzalez Casso y Mariano Mecerreyes, que la deslumbraron. Aun así, no fue de forma inmediata porque se asoció en el 2008.

Como Zaira fue la única Juez extremeña de su promoción y tenía un buen número de escalafón pudo irse a su tierra sin problemas y aterrizó en julio del 2007 en Montijo, un pueblo a 40 km de Badajoz, con dos Juzgados, siendo el suyo un Juzgado mixto con Violencia de Género y Registro Civil. De ese primer destino dice que fue un Juzgado difícil, no sólo por la carga de trabajo, sino porque era un destino que no había tenido titular durante bastante tiempo y los funcionarios estaban acostumbrados a trabajar sin pautas y sin control. Cuenta anécdotas de esos años estupendas que revelan lo abandonados que están esos Juzgados pequeños en los que apenas hay medios y las condiciones son lamentables, donde durante años trabajaron funcionarios con poca formación y nula dirección. Juzgados en los que se aprende muchísimo, se trabaja a destajo, pero se sufre más. No puedo resistirme a contar que, según me relata con mucha gracia, en el Juzgado trabajó una interina que invocaba a San cucufato para encontrar los expedientes que perdía. Atención, para evitar buscarlos, ataba un folio y decía “San cucufato, los cojones te ato, si no lo encuentro, no te desato”, y se le olvidaba siempre desatarlos y tenia un cajón lleno de folios con nudos. Os podéis imaginar que por este y otros motivos surgió en ella la idea de asociarse para sentirse algo amparada.

A principios de 2011 concursó al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Mérida con Registro Civil, plaza de Magistrado a la que accedió siendo aún Juez, ascendiendo tiempo después. Este sí era un Juzgado que funcionaba bien, pese a la carga de trabajo superaba el módulo en un 200% según el último baremo aprobado por el CGPJ en el 2013. Ese mismo año se presentó como candidata para formar parte del Comité Nacional. Era la Asamblea que se celebró en Granada y lo decidió diez minutos antes de cerrarse el plazo de presentación. Creo que todos recordamos ese momento en que Zaira salió al escenario, pisando fuerte con sus vaqueros y sus tacones, como si fuera una guerrera o una amazona, e hizo un discurso firme, prometedor y reivindicativo. Era evidente que esa mujer tan joven, racial, luchadora y comprometida, saldría elegida. Era la primera vez que una Juez accedía al Comité Nacional, pues siempre habían resultado elegidos Magistrados. Desde luego, fue un gran éxito para la sección territorial de Extremadura, pues también resultó elegido Joaquín González Casso.

En la actualidad Zaira es la Magistrada del Juzgado de lo Mercantil de Badajoz, plaza a la que concursó en el año 2015, ella misma dice que por evitar la carretera, (120 km todos los días hacia Mérida), a pesar de que la materia civil y la instrucción le apasionaban.

Además de miembro del CN ha sido representante de los trabajadores en Extremadura por la Asociación, y actualmente, aunque la Portavoz territorial es su amiga María del Ara, reconoce que Marina López de Lerma y ella, en lo que pueden, le echan una mano. Ha recibido, y lo cuenta con mucho orgullo, la medalla al mérito de la Guardia Civil, y fue miembro de la Sala de Gobierno, en la categoría de Juez, hasta que ascendió.

También ha hecho sus pinitos en la docencia, impartiendo alguna ponencia en la Policía Nacional y para los compañeros, así como en diversas instituciones de Derecho Mercantil y Concursal. Profesora de Derecho mercantil, este año también en la Universidad a distancia Camilo José Cela, tiene facilidad para los idiomas. Tiene el B2 en italiano y francés, y está retomando el inglés. Sueña con estudiar algún día, cuando tenga más tiempo, Historia, Filosofía y Filología en Francés e Italiano. Dice que ahora que ha sido madre y tiene un bebé de pocos meses es imposible.

Sus aficiones son la música y la literatura -sobre todo le apasiona leer novela histórica y novela negra-. De la música le gusta el rock, el heavy metal, (ha ido a numerosos conciertos), y le encanta la ópera sobre todo en italiano. También le gusta el deporte pues es corredora y “biciclista”, como ella dice.

Termino ya, por tanto, con la presentación de otra compañera estupenda a la que estamos encantados de entrevistar, por ser una Juez fuerte, valiente y polifacética, que ha trabajado muy duro para que la AJFV sea tal y como es hoy.

PREGUNTA: Zaira, ¿por qué motivo decidiste asociarte? ¿Y por qué a AJFV?

En principio era contraria a asociarme porque no quería que me encasillaran en una determinada asociación con las connotaciones ideológicas que les atribuyen. Me consideraba totalmente independiente y creía que formar parte de una asociación minaba, de alguna manera, dicha independencia, tanto por aquél motivo como porque algunas asociaciones participaban en el reparto de cargos judiciales, y para mí eso era prostituir la imparcialidad e independencia del puesto. Hasta que descubrí que Francisco de Vitoria era plural, no se le atribuía ningún tipo de ideología y defendía los intereses profesionales de los jueces, y desde luego, la independencia judicial. A ello se añade que era la mayoritaria, con diferencia, en Extremadura, y que sus asociados, entre los que estaban y están; Raimundo Prado, Joaquín Gonzalez Casso, Mariano Mecerreyes, María Dolores Fernández y Fátima Ortiz, eran personas admirables, trabajadores incansables, inteligentes, ecuánimes y absolutamente imparciales, y eso me ofrecía una garantía de que en Francisco de Vitoria no había dobleces o que sirviera a intereses particulares.  Por otro lado, asociarse es también una forma de no sentir tan fría la soledad del cargo, pues compartes con los compañeros anécdotas, dudas, preocupaciones y todo tipo de vivencias y ello reconforta.

PREGUNTA: ¿Qué es para ti la AJFV?

Para mi es un grupo de compañeros y amigos, (pues en la Asociación tengo muchos), con una ideología diversa, lo que no empece la unión para luchar por un fin común, la defensa de nuestros intereses profesionales y la independencia judicial.

PREGUNTA: ¿Crees que existe un “espíritu vitorino”? ¿Cómo lo definirías?

Desde luego hay un espíritu vitorino, el que consigue que, pese a nuestro pluralismo y nuestras diferencias, desde el respeto, unamos los esfuerzos en la luchar por la independencia y la mejora en nuestras condiciones laborales, el que nos impulsa a no perder la esperanza JAMÁS, por muy adversas que sean las circunstancias, el que defiende a ultranza a los compañeros que tienen algún tipo de ataque o injerencia por parte de los otros poderes, y el que no se acobarda ante torpes amenazas o cede frente a obscenas zanahorias.

PREGUNTA: ¿Cómo ves la situación actual de AJFV?

Yo siento actualmente a FV como una asociación viva, dinámica, potente, con mucha fuerza y coraje, seria, en crecimiento continuo y cada vez más joven y renovada, por ello se encamina a ser la asociación mayoritaria.

PREGUNTA: ¿Cuál es tu percepción de la situación actual de la Carrera Judicial? ¿Y de su evolución desde que perteneces a ella? ¿Qué reformas del estatuto del Juez serían necesarias para mejorar las condiciones de nuestra profesión?

Actualmente la carrera judicial vive duros momentos pues tenemos una carga de trabajo insana e inasumible, las retribuciones cada vez son mas precarias pues no hemos recuperado el poder adquisitivo perdido durante años y que seguimos perdiendo, no existe respeto por la institución por parte de ningún poder del Estado, entre el que incluyo el llamado “cuarto poder”, o medios de comunicación ( en la mayoría de los casos por mediocridad) por no hablar del desconocimiento de la ciudadanía sobre nuestro trabajo, lo que contribuye a apoyar determinadas políticas contrarias a la independencia. Para colmos, las últimas reformas legislativas en lugar de facilitarnos el trabajo nos lo obstaculizan, con los plazos en la instrucción, la oficina judicial, la atribución de la agenda de señalamientos al LAJ, la obligatoriedad en la utilización de los medios tecnológicos, etc.

En cuanto a la evolución, yo distinguiría entre medios personales y materiales. Mientras que en estos últimos, vamos progresando adecuadamente, pues desde que yo empecé a trabajar la situación ha cambiado bastante (en Montijo yo grababa los juicios en VHS cuando los videos ya ni se vendían, para reproducir un juicio tenia que usar el del juzgado, la videoconferencia era una leyenda urbana, y las ruedas de reconocimiento las hacíamos con una cartulina negra y un agujero por el mirábamos al sospechoso guiñando el otro ojo,  y otras circunstancias que parecen sacadas de un cómic de Pepe gotera y Otilio); ahora estamos dotados con medios tecnológicos, como la Surface, el módem USB, etc., que facilitan muchísimo el trabajo y la eficiencia. En medios personales vamos de mal en peor, en los últimos años la plantilla de jueces lejos de aumentar ha disminuido, la ratio de jueces por habitante es de las más bajas de Europa cuando la litigiosidad es de las más altas, y tenemos que sustituirnos entre nosotros.

Es obsceno e indecente que a los políticos se les llene la boca con la modernización de la justicia y que pidan rapidez cuando un asunto les afecta directamente, ocultando o desconociendo la realidad de los juzgados, sus cargas de trabajo y la falta de medios. Es deshonesto que se establezca una plazo de prescripción en la instrucción para vender que se están adoptando medidas contra la lacra de la lentitud de la justicia, precisamente con la que está cayendo en casos de corrupción política, y se tarde más de un año en remitir un análisis de ADN por falta de personal en la policía científica, o más de 18 meses un informe psicosocial en un asunto de violencia de género, o que no se pueda calificar porque un procedimiento esté pendiente durante meses de una tasación pericial que ningún perito quiere realizar porque la administración no le paga, etc.

Hay que acometer muchas reformas en el estatuto del juez para mejorar nuestra situación,  no se puede consentir que las bajas médicas se cubran por compañeros ya de por si saturados de trabajo, que sigamos sin establecer la carga máxima de trabajo, que nos vayamos de vacaciones o de permiso y al volver los asuntos estén sin resolver encima de la mesa porque supone luego trabajar el doble, que tengamos que supeditar los permisos a la ausencia de señalamientos o de guardias, que no se valore en la especialización los años que un magistrado ha desempeñado en la plaza de especialista, la situación precaria de los compañeros de las últimas promociones, que no se contemple la suspensión de los juicios y vistas por enfermedad del magistrado, nuestra base de cotización casi no nos permite subsistir durante la jubilación, y,  por desgracia, un largo etc.

PREGUNTA: ¿Existe un verdadero respeto a la independencia judicial? ¿Qué sería necesario para mejorasen los niveles de independencia judicial?

No hay ningún respeto a la independencia judicial, pero es que la situación de ataque e injerencia ha llegado a tales niveles de desvergüenza que no existe ningún tipo de pudor en realizarlos claramente, como se ha visto con la renovación del CGPJ, cuando antes de elegirse a los vocales que debían nombrar al Presidente del CGPJ, ya se sabia el nombre de este o los “WhatsApp” de Cosidó, o las escuchas en que un político preguntaba sobre la posibilidad de manipular a algún Juez, o en el nombramiento de cargos al margen del mérito y la capacidad.

En mi opinión, para que mejoren los niveles de independencia hay que conseguir que los vocales del CGPJ sean nombrados por los jueces, (tal y como nos exige Europa y el informe GRECO), y que no haya ni un solo cargo jurisdiccional, que se deje al arbitrio o discrecionalidad del poder político, como presidentes de AP, TSJ , TS AN, etc. Todos han de ser nombrados por los jueces. Por otro lado, yo considero necesario que haya independencia económica y de la administración de la administración de Justicia, al menos en lo que afecta a nuestro trabajo, que no debería depender del Ministerio, es decir, una auténtica separación de poderes, con una partida presupuestaria consistente en un determinado porcentaje del PIB que se destine al CGPJ para personal y gestión de medios que afecten a la jurisdicción.

PREGUNTA: ¿Y qué sería necesario para que mejorase la percepción que los ciudadanos tienen de la independencia judicial?

Mejorar la percepción que los ciudadanos tienen de la independencia judicial es una ardua tarea, pero creo que con las anteriores medidas se mejoraría bastante. Otra medida seria intentar educar a los medios de comunicación para que dejen de vincular una determinada ideología política a tal o cual asociación o magistrado, como si ello motivase una investigación o su destino. Por otro lado, la iniciativa de la asociación de “acercar la justicia al ciudadano”, me parece excelente. Hay que intentar que los ciudadanos conozcan la labor de los jueces, quiénes somos, cómo somos, de dónde venimos, destruyendo los tópicos; no somos “casta”. Yo en mi juzgado en Mérida recibía durante una semana a alumnos de un instituto de un pueblo de al lado. Venían chavales de 16 o 17 años a ver los juicios de faltas y les explicaba que había que escuchar a las dos partes, valorar las pruebas, etc. Hay que ahondar en este tipo de cosas, ir a los medios a explicarnos y mostrarnos como somos. Creo que en este aspecto la Asociación ha mejorado mucho y está haciendo las cosas muy bien. Salimos en los medios, nos conocen, nos llaman y quieren saber qué opinamos.

PREGUNTA: ¿Qué reformas serían necesarias para mejorar la eficacia de la Administración de Justicia?

Las reformas para mejorar la eficacia de la Administración de Justicia deben siempre preservar la independencia y sobre todo la carga máxima de trabajo que debemos soportar, por lo que una nueva distribución de trabajo o los tribunales de Instancia deber hacerse siempre y cuando quien distribuya el trabajo haya sido elegido por los jueces, que no se puedan atribuir asuntos de una jurisdicción distinta, salvo asunción voluntaria, y que haya un máximo de asuntos por juez, llegado el cual ya no puede resolver ni uno más. Por otro lado, sería necesaria una nueva Ley de enjuiciamiento criminal, la reducción de recursos o su resolución al final del procedimiento para evitar las dilaciones provocadas por algunos intervinientes, eliminar trámites innecesarios y, sobre todo, dotar a los juzgados de peritos tasadores independientes, dotar de personal a los laboratorios de ADN, a los equipos psicosociales, etc. En mi jurisdicción es necesario mejorar la publicidad de las subastas y la página web que las tramita; mayor agilidad y facilidad en su uso. Finalmente creo que sería necesario, absolutamente, para evitar corruptelas, que la Administración creara un cuerpo de funcionarios, técnicos en derecho y economía, que ejercieran el cargo de Administrador Concursal. En mi opinión, es lo único que garantizaría la objetividad, la imparcialidad y el buen hacer en la administración de un patrimonio ajeno. (La diligencia de un buen empresario)

PREGUNTA: Zaira, tú formaste parte del Comité Nacional de la asociación hace unos años. ¿Qué te animó a presentarte como candidata, qué supuso para ti esta experiencia y qué momento guardas con más cariño?

Algunos compañeros me animaron a presentarme y lo decidí porque creía que debía dar mi visión como Juez de pueblo, en un mixto con registro civil y una carga de trabajo desbordante.

La experiencia ha sido muy gratificante puesto que he aprendido muchísimo, tanto de los compañeros que formaban parte del Comité como del funcionamiento de las instituciones, el CGPJ, el Ministerio, los medios de comunicación, pero supone un gran esfuerzo a nivel personal en el que no sólo sacrificas tu tiempo. Es muy difícil adoptar decisiones para un colectivo porque nunca llueve a gusto de todos. A veces, hay que solventar cuestiones rápidamente, y es muy complicado valorar todas las circunstancias y consecuencias, y se reciben muchas críticas, por eso, como se suele decir en Román paladino, “ni agradecido ni pagado”. Los que hemos formado parte del Comité sabemos que sacrificas tu tiempo y tu esfuerzo en beneficio de todos y, aun así, es muy difícil acertar. También se reciben muchas felicitaciones, y te queda el regusto de haber hecho las cosas bien, además de la amistad que forjas con los compañeros. Yo he formado parte de dos Comités muy distintos, en el primero había compañeros con mucha solera y se discutían hasta las comas, mientras que en el segundo estábamos más en sintonía, pero de ambos tengo recuerdos que guardo con cariño, me quedo, en el primero, con los viajes a Madrid en compañía de Joaquín Gonzalez Casso, pues me contaba sus experiencias, pareceres, anécdotas, y era muy divertido y constructivo; y en el segundo, con las cenas o comidas después de las reuniones, en las que nos hemos reído muchísimo.

PREGUNTA: En tu experiencia profesional cambiaste de destino desde un Juzgado mixto con Registro Civil en Mérida a un Juzgado de lo Mercantil en Badajoz. ¿Qué circunstancia te hizo cambiar de jurisdicción? ¿Fue difícil para ti incorporarte en ese destino por la especialidad de la materia?

La conciliación con mi vida personal y el evitar la carretera fue lo que me impulsó a cambiar de jurisdicción puesto que vivo en Badajoz. El cambio fue muy difícil dado que apenas tenía tiempo para estudiar concursal ante la ingente cantidad de procedimientos de cláusulas suelo que tenía el juzgado, encontrándome una agenda de señalamientos con juicios tres días a la semana. Demencial. Para rematarlo, la materia mercantil es muy técnica y requiere un estudio minucioso de los asuntos, con una Ley concursal totalmente abstrusa hasta que te familiarizas con ella, por lo que los comienzos fueron duros, aun así, todo habría sido más fácil con una carga de trabajo razonable.

PREGUNTA: Has sido madre recientemente. ¿Cómo has vivido la maternidad y cómo ha sido tu incorporación al trabajo? ¿Qué reformas consideras urgentes y necesarias para mejorar la conciliación de la vida personal y profesional en la Carrera Judicial?

La maternidad es maravillosa pero agotadora, dejas de tener tiempo para nada que no sea el bebé. La incorporación al trabajo esta siendo muy estresante pues ya no dispongo del mismo tiempo que antes para trabajar por las tardes y fines de semana, por lo que voy poco a poco, y como puedo. Por ello considero que el permiso de maternidad debería ser más largo, seis meses como mínimo, o al menos, contemplarse la posibilidad de reducir el numero de sentencias y autos o días computables a efectos de retribuciones variables durante un periodo. La especialización y los cursos tampoco son factibles con la maternidad en los primeros años.

PREGUNTA: Eres una extremeña de pura cepa. Si quieres compartirlo con nosotros, revélanos cuál es tu lugar favorito en Extremadura o el que más te haya sorprendido.

El norte de Extremadura es asombroso por sus encantos, hay paisajes paradisíacos en el Jerte, Jarandilla, la Vera, Monfragüe.

PREGUNTA: Dime qué recuerdo te hace sonreír, un libro que te haya emocionado y el título de una canción que te haga bailar como loca.

Me hacen sonreír los recuerdos sobre situaciones absurdas en las que alguna vez me encontrado, como un día que vino un testigo al Juzgado que parecía que llevaba puesto el cotillón de Navidad ante la prominencia de su nariz y orejas enlazadas por unas gafas de pasta negra y culo de botella; y le dije: “conteste usted a las preguntas que le va a formular el letrado”. Se puso el micrófono en la oreja a modo de trompetilla porque se ve que tenía problemas de oído (ja, ja, de orejas desde luego que no). U otro día que la acompañante de un denunciado marroquí me dijo que ella podía hacer de intérprete, a lo que accedí pensando que hablaba árabe, y empezó a preguntarle como si fuera Tarzán, con sujeto y verbo, (¿romper tu?, ¿golpear tu?), me quedé perpleja, y tantas otras…

De los libros que he leído, me emocionó mucho “La taberna de Zola”, la crueldad y las penurias que vivían sus personajes.

Canciones me gustan muchas. Me encanta bailar. Me quedo con “Holding Out for a Hero”, de Bonnie Tyler, por su fuerza.

PREGUNTA: ¿Hay algún personaje histórico, o alguien que conozcas, al que admires profundamente o te fascine especialmente?

Como personaje histórico admirable destaco a Leonardo da Vinci y a Ramsés “el grande”. Que conozca, mi madre.

PREGUNTA: Sobre tu pasión por el deporte nos gustaría que nos contaras qué es lo que te aportan el “running” y la bici, o si los practicas sólo por mantenerte en forma.

Estos deportes me aportan mucho, unas veces desconecto de todo y me sirven como vía de escape para “desestresarme” y, otras, me ayudan a meditar sobre algún asunto complicado que tengo que resolver, pues aprovecho la carrera para ordenar ideas, reflexionar, o buscar argumentos.

Entrevista realizada por Eduardo López Causapé y Beatriz Muñoz Yangüela