AL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL

Por Acuerdo de 22 de octubre de 2020, la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, se convocó un proceso selectivo para la provisión de cincuenta (50) plazas, entre juristas de reconocida competencia con más de diez años de ejercicio profesional en las materias propias de los órganos del orden civil, del orden penal o de los órganos con jurisdicción compartida, para el ingreso en la Carrera Judicial por la categoría de Magistrado o Magistrada.

Con ocasión de tal publicación, que se hace en cumplimiento del mandato legal del artículo 311 de la LOPJ, es necesario volver a recordar la situación de colapso existente en el proceso de ascenso por el turno de antigüedad.

En el análisis del proceso de ascenso desde 2006 a 2019, elaborado por nuestro compañero Sergio Oliva Parrilla, se mostró a través de las gráficas comparadas de las últimas promociones el evidente colapso del ascenso, con especial afección a los jueces de la Promoción 63°. El principal motivo del colapso en los ascensos ha sido la ausencia de creación de plazas de Magistrado.

La Promoción la 63º cuenta con un total de 231 integrantes. El número uno de la Promoción, Dª. Paloma Martín Mesa, ascendió el 26 de febrero de 2019, esto es, tras cinco años, diez meses y veinticinco días como Juez. Hasta la fecha (octubre de 2020) han ascendido 102 integrantes de la Promoción 63º. Se ha convocado nuevo ascenso (BOE de 8 de septiembre de 2020) que previsiblemente será resuelto en el BOE de 23 de noviembre de 2020, y en el que tomaron parte desde el número ciento dos y a ciento veintitrés de la Promoción. El primer bloque (desde el número uno hasta el número diecisiete) ha tardado en ascender cinco años, diez meses y veinticinco días. El segundo bloque (desde el número dieciocho hasta el número veintinueve) ha tardado en ascender seis años y ocho días. El tercer bloque (desde el número treinta hasta el número treinta y ocho) y previsiblemente) ha tardado en ascender aproximadamente seis años y dos meses.

Los siguientes bloques o tramos de la Promoción son un interrogante. No obstante, como se pronosticó en el citado informe del Sr. Oliva, por analogía contextual, los tramos o bloques existentes en la Promoción más similar en número y en factores exógenos pueden ayudarnos. Y en ese sentido, la Promoción 62º es la que tiene mayores similitudes, tanto por número (186 frente a los 231 de la Promoción 63º) y por el contexto histórico de su ascenso (con escasa creación de órganos judiciales). Sirviéndonos de tal comparativa, podemos avanzar que hasta el número 186 de la Promoción 63º restan once tramos más. Lo que en términos temporales supone dos años y medio. Eso supondría que el número 186 de la Promoción 63º, estaría en la categoría de Juez durante ocho años y seis meses. Y los 45 integrantes que restarían de la Promoción 63º, utilizando el mismo lapso temporal, podrían a llegar permanecer en la categoría más de nueve años.

Es decir, los últimos de la Promoción 63º podrían ascender el primer semestre del año 2022, lo que supondría haber estado en la categoría de Juez durante 9 años de trabajo efectivo, y 11 años desde que superaron el proceso selectivo.

Todo ello, sin contar que están pendientes de ascender, la Promoción 64º que se compone por 204 jueces (los cuales tardarán en ascender una media de 12/13 años), la Promoción 65º que se compone por 35 jueces, la Promoción 66º que se compone por 50 jueces, la Promoción 67 que se compone por 65 jueces, la Promoción 68º que se compone por 63 jueces, la Promoción 69º se compone por 62 jueces, y así sucesivamente con las promociones venideras.

Como hemos tenido oportunidad de reivindicar en varias ocasiones, las consecuencias evidentes de este colapso son las siguientes:

La diferencia económica entre un Magistrado y un Juez se sitúa en 411,46 euros brutos mensuales. Si atendemos a todos los integrantes de las promociones analizadas en este estudio (desde la 53º a la 63º), la diferencia económica entre la persona que menos tardó en ascender a Magistrado (Dª. María Paloma Bela Rodríguez de Zabaleta de la Promoción 53º que tardó dos años, ocho meses, y veintiocho días) y la que más tardó en ascender a Magistrado (D. Alejandro Tascón García de la Promoción 62º que tardó siete años y once días) fue de cuatro años, tres meses y trece días. En términos económicos eso supone una diferencia de 21.162,75 euros brutos. Esas pérdidas económicas serán mucho mayores con los integrantes de la Promoción 63º, pues restan por ascender ciento noventa y tres integrantes, y llevan seis años en la categoría de Juez.

Para el desempeño de determinados cargos judiciales, la Ley Orgánica del Poder Judicial exige haber prestado determinado número de años en la categoría de Magistrado. Al establecerse tal exigencia, y no limitarse la permanencia del Juez en su categoría, se está vedando la posibilidad de promocionarse en condiciones de igualdad con otros Magistrados que, por azar, ascendieron en un tiempo menor.

Esta situación evidencia una palmaria injusticia a los miembros de la Carrera Judicial categoría Juez, en la que existen un grueso de 600 jueces esperando ascender.

El cumplimiento del mandato legal del artículo 311 de la LOPJ puede provocar la paradójica situación que las plazas reservadas a juristas de reconocida competencia con más de diez años de ejercicio profesional el ascenso coincida con un grueso de jueces con más de diez años de ejercicio profesional en la categoría de Juez. Es por ello, que resulta  absolutamente necesario que se adopten medidas para igualar la condición de los actuales miembros de la carrera judicial en la categoría de juez porque en caso contrario, pierde sentido superar una oposición tan compleja, sacrificando años de vida personal, familiar y económica, cuando prácticamente se necesita el mismo tiempo para acceder a categoría Magistrado desde la categoría Juez (superando una oposición por turno libre) que desde el cuarto turno, teniendo mejor puesto en el escalafón los que acceden por el cuarto turno que los que ascienden desde la categoría Juez. Todo ello, sin olvidar que durante estos 10 años de categoría Juez, se ha estado luchando por sacar a flote juzgados mixtos totalmente hundidos.

Desde la Comisión de Jueces llegamos a plantearnos las siguientes cuestiones, ¿resulta compatible el mantenimiento de la dualidad de categorías cuando ambos profesionales desempeñan las mismas funciones y, en muchos casos, en grupos poblaciones teóricamente destinados a magistrados? ¿el mantenimiento sine die en la categoría de Juez conculca el principio constitucional de igualdad (artículo 14), en todas sus esferas?

Por todo ello, y en correspondencia con lo aprobado en la Asamblea General de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria celebrada en Santander (noviembre del año 2019), desde la mencionada asociación judicial solicitamos:

  1. Que el CGJP tome en consideración la prioridad de afrontar los cambios legislativos necesarios para conseguir la unificación de las categorías judiciales Juez y Magistrado, de forma que las categorías judiciales quedaran reducidas a las de Juez y Magistrado del Tribunal Supremo.
  2. Subsidiariamente, que el CGPJ tome en consideración la prioridad de afrontar los cambios legislativos necesarios para la introducción de un sistema de “ascenso” automático en los 5 años no dependiente de causas exógenas a la antigüedad, mérito o capacidad. De esta forma, se mantendría la actual duplicidad de categorías (Juez y Magistrado) pero se desvincularían de factores que nada tienen que ver con los anteriores, que quiebran la igualdad entre jueces tanto entre diferentes promociones como dentro de las promociones en sí mismas consideradas.